Editorial VisajaPE Edición del Sitio

Viajar a Estados Unidos con pasaporte peruano: la visa de visitante B-1/B-2, por qué no aplica el ESTA y cómo se tramita en Lima

Perú no forma parte del Visa Waiver Program de Estados Unidos, así que un pasaporte peruano necesita una visa —normalmente la de visitante B-1/B-2— y no un ESTA. Qué cubre esa visa, cuánto cuesta, cómo se llena el DS-160 y cómo es la entrevista en la Embajada de EE. UU. en Lima, cuándo una renovación puede saltarse la entrevista, y las demás categorías para trabajo y estudio.

La bandera de los Estados Unidos de América: cincuenta estrellas blancas sobre fondo azul y trece franjas rojas y blancas.

Para el pasaporte peruano, viajar a EE. UU. es cuestión de visa, no de ESTA: Perú está fuera del Visa Waiver Program, así que el turismo y los negocios se hacen con la visa de visitante B-1/B-2, tramitada en la Embajada de EE. UU. en Lima.

Bandera nacional de EE. UU. (dominio público)

¿Los peruanos necesitan visa para Estados Unidos?

Sí. Perú no forma parte del Visa Waiver Program de Estados Unidos, así que con pasaporte peruano no se puede viajar con un ESTA —esa autorización en línea es solo para la cuarentena de nacionalidades del programa de exención, entre ellas la de Chile, el único país sudamericano admitido—. Para vacaciones, visitar a la familia o para negocios, el camino es una visa de visitante, la B-1/B-2, que se solicita en la Embajada de EE. UU. en Lima antes de viajar.

Conviene tenerlo claro desde el principio, porque circula la idea de que ir a Estados Unidos es solo llenar un formulario por internet. Eso vale para pasaportes europeos, británicos o chilenos —no para el peruano—. No existe un ESTA para peruanos; el primer paso honesto es planear la visa consular, con su formulario, su costo y su entrevista. La buena noticia es que es un trámite muy transitado y previsible: la visa de visitante para peruanos suele emitirse por varios años y con entradas múltiples, de modo que, una vez en mano, sirve para años de viajes.

Esta guía recorre la B-1/B-2 de principio a fin —el DS-160, el costo, la entrevista y cuándo una renovación puede saltársela—, luego las categorías de trabajo y estudio, el detalle del tránsito que sorprende a muchos, y el formato práctico de un viaje. Si prefieres partir por el destino, revisa la guía de Estados Unidos y vuelve cuando tengas resuelta la visa.

Por qué es visa y no ESTA, y qué cubre la B-1/B-2

El Visa Waiver Program permite a los ciudadanos de sus países miembros visitar EE. UU. hasta 90 días con un ESTA. Perú no es miembro, y el ingreso al programa depende de criterios —entre ellos tasas muy bajas de rechazo de visa— que el país no cumple hoy. Así que la vía del ESTA está simplemente cerrada para el pasaporte peruano, por corto que sea el viaje; no hay nada que solicitar en línea en lugar de la visa.

La visa de visitante viene en dos mitades unidas, casi siempre emitidas juntas como B-1/B-2. La B-1 cubre las visitas de negocios —reuniones, congresos, negociaciones, ferias, capacitaciones que no sean trabajo remunerado en el lugar—. La B-2 cubre el turismo, la visita a familiares y amigos, y el tratamiento médico. Lo que ninguna cubre es el trabajo remunerado, el estudio con créditos o mudarse a Estados Unidos: para eso hay otras categorías, más abajo.

Un punto importante: la validez de la visa la fija el calendario de reciprocidad que Estados Unidos aplica país por país, y ese calendario se revisa. Para los peruanos la B-1/B-2 ha venido emitiéndose comúnmente con hasta diez años de vigencia y entradas múltiples, pero la vigencia y el número de entradas pueden cambiar, así que conviene confirmar las condiciones vigentes al momento de solicitar. La visa, además, no fija cuánto puede durar cada estancia: eso lo decide el oficial de fronteras a la llegada, a menudo hasta seis meses.

Cómo solicitar la B-1/B-2, paso a paso
  1. 1
    Llena el DS-160 en línea: El trámite empieza con el formulario DS-160: datos del pasaporte y personales, plan de viaje, preguntas de trabajo y antecedentes, y una foto que cumpla el formato. Llénalo con cuidado: la hoja de confirmación con su código de barras es lo que llevas a la cita, y un error obliga a rehacerlo. Un servicio de visas en español puede guiar el DS-160 y revisarlo antes de enviarlo, con un cargo aparte de la tarifa oficial.
  2. 2
    Paga la tarifa de la visa: La tarifa de solicitud (MRV) de una B-1/B-2 es de 185 USD por persona (alrededor de 690 soles, según el cambio), que se paga antes de reservar la cita. No es reembolsable y en general no es transferible, así que elige bien la categoría desde el inicio. Cada viajero —también los niños— necesita su propia solicitud y su propia tarifa.
  3. 3
    Reserva la cita —o revisa si te toca exención de entrevista: Se crea un perfil en el portal oficial USTravelDocs, se paga y se agenda. La mayoría de los solicitantes por primera vez asisten a una entrevista personal; muchas renovaciones califican para saltársela (ver la sección siguiente). Los tiempos de espera para entrevista en Lima pueden ser largos —del orden de varios meses hasta cerca de un año en temporadas de alta demanda—, así que empieza con mucha anticipación.
  4. 4
    Asiste a la entrevista en la Embajada en Lima: La Embajada de EE. UU. en Lima es la única misión estadounidense en el Perú, así que todas las entrevistas de visa se hacen allí. Un oficial consular revisa el motivo del viaje y tus vínculos con el país, y decide. Lleva la confirmación del DS-160, la carta de cita, el pasaporte y los documentos de respaldo; sé honesto y breve. Reserva a través de la Embajada de EE. UU. en Lima.
  5. 5
    Recoge el pasaporte con la visa: Si se aprueba, te devuelven el pasaporte con la visa pegada, por lo general con varios años de vigencia y entradas múltiples. A partir de ahí, la duración de cada visita la fija el oficial en la frontera. Revisa los datos de la visa al recogerla —nombre, fecha de nacimiento, vigencia— antes de viajar.

La exención de entrevista (dropbox), para renovaciones que califican

El atajo más útil para los peruanos es la exención de entrevista, que se sigue conociendo como «dropbox». Permite a quienes califican renovar sin pasar de nuevo por una entrevista: un ahorro de tiempo real, dado lo largas que pueden ser las colas de citas en Lima.

Con las reglas actuales, una renovación de B-1/B-2 puede calificar cuando renuevas dentro de los 12 meses posteriores al vencimiento de la visa anterior, esa visa se emitió por vigencia completa, tenías al menos 18 años cuando te la dieron, solicitas en el Perú (tu país de nacionalidad o residencia) y nunca te han negado una visa (salvo que ese rechazo se haya superado o dispensado). Estos criterios se ajustaron —se hicieron más estrictos— a partir de octubre de 2025, así que revisa la lista vigente antes de dar por hecho que calificas; además, el oficial consular siempre puede citarte a entrevista.

Si calificas, entregas los documentos en un centro designado en lugar de asistir en persona. Si no —solicitud por primera vez, visa vencida hace tiempo, cambio de categoría—, el camino es la entrevista personal de siempre.

Más allá de la visita: trabajo, estudio e intercambio
  • Estudios — visas F y M: Un cupo o una carrera con créditos en una institución estadounidense exige una visa de estudiante: la F-1 para programas académicos, la M-1 para los técnico-profesionales, ligadas a una admisión y al registro SEVIS —no a una visa de visitante—. Un curso corto de idiomas sin créditos a veces cabe en la B-2; en cuanto hay créditos o un título de por medio, no.
  • Trabajo — visas H, L y O: Cualquier actividad remunerada para un empleador estadounidense exige una visa de trabajo: la H-1B para perfiles especializados, la L-1 para traslados dentro de un mismo grupo empresarial, la O-1 para capacidades extraordinarias. Las visitas de negocios con la B-1 —reuniones, ferias— están bien; ejercer el trabajo pagado sobre el terreno, no.
  • Intercambio — visa J: Au pair, prácticas, estancias de investigación o de docencia como invitado van con la J-1 de intercambio, gestionada a través de un programa patrocinador aprobado. Algunas categorías J-1 traen una obligación de regresar dos años al país de origen: conviene revisarlo temprano si pudiera aplicarte.

El detalle del tránsito, el vuelo y la comunidad peruana en EE. UU.

Un punto que agarra desprevenidos a los viajeros peruanos: Estados Unidos no tiene zona de tránsito internacional, y como no hay ESTA para el pasaporte peruano, hasta hacer una conexión en un aeropuerto estadounidense —camino de Canadá, el Caribe o Centroamérica— exige una visa de EE. UU. Puede ser tu propia B-1/B-2, o una visa de tránsito C-1 si no tienes otro motivo para entrar. No existe un atajo «sin entrar»; considera la visa incluso para una simple escala.

Para el viaje en sí, la ruta más directa desde Lima suele pasar por Miami —el gran puente aéreo con el sur de Florida— y por Nueva York, con vuelos sin escalas de varias aerolíneas; muchas conexiones hacia el resto del país se arman por esos dos aeropuertos. La visita a la familia es uno de los grandes motivos del viaje: la diáspora peruana en Estados Unidos es numerosa y está muy asentada, sobre todo en Nueva Jersey, Nueva York, Florida, California y Virginia.

El corazón de esa diáspora es Paterson, en Nueva Jersey, conocida como «Little Lima»: el mayor enclave peruano fuera de Sudamérica, con la Market Street llena de restaurantes, panaderías y bodegas peruanas. Nueva Jersey concentra la mayor población peruana per cápita del país, y la zona metropolitana de Nueva York suma cientos de miles de peruanos más.

El vínculo entre ambos países tiene incluso un símbolo insólito: el papa León XIV, nacido en Chicago y misionero durante décadas en el norte del Perú, fue obispo de Chiclayo y es ciudadano peruano naturalizado —un peruano-estadounidense al frente de la Iglesia—. Pocas historias resumen mejor lo entrelazadas que están las dos orillas de este viaje.

Con la visa en mano: adónde suelen ir los peruanos
  • Miami y Florida: La puerta de entrada más habitual desde Lima y un imán para las compras, las playas y los parques; muchas familias peruanas tienen aquí su primer punto de aterrizaje. Ciudad y llegada en Miami, el estado en Florida.
  • Nueva York: El viaje urbano clásico —y, para muchos peruanos, la ocasión de visitar a la familia de Nueva Jersey y Queens en el mismo viaje—. Retrato de la ciudad en Nueva York, el estado en estado de Nueva York.
  • California y el Oeste: La costa del Pacífico, los parques nacionales y la meca del cine, con una comunidad peruana grande en el sur del estado. Más en Los Ángeles y California.
  • Washington, D.C.: La capital, con el National Mall, los museos Smithsonian (entrada gratuita) y el Capitolio: compacta y cómoda de recorrer a pie y en metro. Más en Washington, D.C.
Preguntas frecuentes sobre la visa de EE. UU. para peruanos

Sí. Perú no está en el Visa Waiver Program, así que los peruanos no pueden usar un ESTA. Para turismo o negocios se solicita una visa de visitante B-1/B-2 en la Embajada de EE. UU. en Lima; para trabajo o estudio, la categoría que corresponda.

No. El ESTA es solo para ciudadanos de los países del Visa Waiver Program, y Perú no es uno de ellos. No existe ninguna autorización en línea que reemplace a la visa para un pasaporte peruano: se necesita la B-1/B-2 (u otra categoría), por corto que sea el viaje.

La tarifa de solicitud (MRV) de una B-1/B-2 es de 185 USD por persona (alrededor de 690 soles según el cambio), que se paga antes de agendar la cita. No es reembolsable y en general no es transferible, así que conviene elegir bien la categoría. Un servicio de visas en español puede cobrar además una tarifa moderada por la gestión.

¿No tienes claro qué visa de EE. UU. corresponde a tu viaje, o quieres que revisen tu DS-160 y te guíen el trámite de principio a fin? Pide una comprobación rápida y ayuda en español.

Solicitar la visa de EE. UU.